Un fuerte terremoto de magnitud 7.7 sacudió el noreste de Japón este 20 de abril con epicentro en el océano pacífico frente a la región de Sanriku y a una profundidad aproximada de 10 kilómetros.
Tras el sismo, las autoridades emitieron una alerta de tsunami ante el riesgo de olas de hasta tres metros, lo que provocó evacuaciones masivas en zonas costeras y la suspensión de servicios como el tren bala. Sin embargo, con el paso de las horas, las olas registradas fueron menores, de menos de un metro en varios puntos, por lo que la alerta fue reducida y posteriormente retirada.
Hasta el momento se reportan daños materiales limitados, como derrumbes menores, y al menos una persona herida, sin víctimas mortales confirmadas. Aun así, el gobierno japonés mantiene vigilancia ante posibles réplicas e incluso advirtió sobre un riesgo elevado de un “megaterremoto” en los próximos días.
Pasando al continente americano, en Luisiana, Estados Unidos, un tiroteo dejó un saldo devastador de al menos ocho niños muertos. El ataque ocurrió la mañana del 19 de abril en varias viviendas de un mismo vecindario.
El agresor fue identificado como Shamar Elkins, un hombre de 31 años que asesinó a siete de sus propios hijos y a otro menor, además de herir a dos mujeres, entre ellas su pareja. De acuerdo con las autoridades, el ataque está siendo investigado como un caso de violencia doméstica extrema, ya que los hechos ocurrieron en distintos domicilios vinculados al entorno familiar del atacante.
Tras cometer el crimen, el agresor robó un vehículo e intentó huir, lo que derivó en una persecución policial que terminó cuando fue abatido por agentes.
Finalmente, un incidente en Rusia causó conmoción, pues en un circo de la ciudad de Rostov, un tigre de bengala se salió de la malla de seguridad durante una función en vivo y saltó hacia la zona del público, provocando momentos de pánico entre los asistentes. El espectáculo incluía a tres felinos y dos domadores, separados de la audiencia por una malla de seguridad.
De acuerdo con reportes, la situación se originó cuando la red de protección colapsó de forma repentina, lo que asustó a los animales. Testigos relataron que hubo gritos y una breve estampida, mientras el tigre se movía entre los asientos.
El personal del circo logró evacuar a las personas cercanas y controlar al animal en cuestión de minutos, regresándolo a su área de resguardo sin que se reportaran personas lesionadas. Tras el incidente, autoridades locales iniciaron una investigación para determinar si hubo fallas en los protocolos de seguridad del espectáculo.
