Enviar dinero en cuestión de segundos es una operación cotidiana para millones de personas en México, pero detrás de esa rapidez existe una tecnología desarrollada en el país: el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios, conocido como SPEI.
El sistema fue creado por un equipo de siete especialistas del Banco de México, quienes trabajaron durante cuatro años para ponerlo en marcha en 2004. Desde entonces, permitió realizar transferencias prácticamente inmediatas, adelantándose a otros modelos internacionales.
Actualmente, el SPEI procesa operaciones en un promedio de 1.9 segundos y funciona todos los días del año, las 24 horas. A diferencia de otros sistemas de transferencia, como el ACH en Estados Unidos, que puede tardar varios días hábiles en completar algunos movimientos.
En 2024, esta plataforma registró más de 5 mil 400 millones de operaciones y movilizó recursos equivalentes a 16 veces el Producto Interno Bruto de México.
Gracias a su infraestructura, México se encuentra entre los países con mayor desarrollo en pagos en tiempo real a nivel mundial, superando incluso a naciones como Reino Unido y Canadá.
El SPEI se convirtió en una herramienta que forma parte de la vida diaria de los mexicanos y en un ejemplo de innovación financiera creada dentro del país.