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SISTEMA SOCIAL DESTRUYENDO EMOCIONES

Los estereotipos de género son creencias, percepciones y opiniones generalizadas impuestas social y culturalmente sobre los atributos, roles y comportamientos que hombres y mujeres “deberían” tener. Estos no se basan en factores biológicos, sino en normas culturales que fomentan la desigualdad, discriminación y la violencia.

Los estereotipos de género se refieren a la práctica de atribuir a un individuo, mujer u hombre, atributos, características o roles específicos por la sola razón de su pertenencia al grupo social de mujeres u hombres. Los estereotipos de género son ilícitos cuando dan lugar a una o varias violaciones de los derechos humanos y las libertades fundamentales.

El estereotipo Masculino se asocia con ser proveedores, fuertes, competitivos, racionales, valientes y líderes, con desinterés por el cuidado doméstico, mientras que el estereotipo femenino se asocia con ser cuidadoras, emocionales, delicadas, sumisas y encargadas del ámbito doméstico y familiar.

Como consecuencia de esto, se limita el desarrollo personal, perpetúan la desigualdad laboral, restringen la participación política y pueden provocar violencia física o emocional y se transmiten a través de la socialización, medios de comunicación, redes sociales, publicidad, juegos y la educación, influyendo desde la infancia.