En la conferencia de esta mañana en Palacio Nacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, habló sobre el caso de Rubén Rocha Moya y respondió a las versiones que han surgido en medios de comunicación y espacios de opinión en torno a la solicitud del gobierno de Estados Unidos para detener con fines de extradición al mandatario sinaloense y a nueve ciudadanos mexicanos originarios de esa entidad.
La titular del Ejecutivo federal aseguró que diversos “comentócratas” han planteado que su gobierno solo tiene tres opciones: detener y extraditar de inmediato a los acusados, encarcelarlos en México o no hacer nada. Sin embargo, subrayó que existe una cuarta opción fundamental: solicitar pruebas a las autoridades estadounidenses.
“La primera, que extradite con sentido de urgencia o detenga y luego extradite con sentido de urgencia a 10 ciudadanos mexicanos… La segunda, encarcelarlos en México. Y la tercera, no hacer nada. Se les olvida la más importante, pedir pruebas”, expresó la mandataria.
Sheinbaum defendió el principio de presunción de inocencia y recalcó que ningún ciudadano mexicano, sea o no funcionario público, puede ser sometido a un proceso sin que existan elementos probatorios suficientes que sustenten las acusaciones.
En ese contexto, recordó que el gobierno de México ha solicitado a Estados Unidos la extradición de 38 personas para que sean juzgadas en territorio nacional, peticiones que han sido rechazadas por falta de pruebas.
“La próxima semana les vamos a presentar… Hay 38 casos donde Estados Unidos ha negado la petición al gobierno de México para detener con urgencia a una persona con fines de extradición. Estados Unidos se ha negado, ¿por qué? Por falta de pruebas”, indicó.
La presidenta afirmó que su gobierno actúa bajo una visión de Estado basada en el respeto a la ley, la Constitución y la soberanía nacional, y no a partir de presiones políticas o intereses mediáticos.
“No puede ser que estos comentócratas usen Estado de Derecho cuando les conviene y escondan el Estado de Derecho cuando quieren dar clases de derecho… y algunos ni abogados son…”, declaró.
Sheinbaum también planteó que si México solicitara la detención y extradición de un gobernador estadounidense, el gobierno de ese país exigiría pruebas antes de proceder, por lo que consideró que su administración está actuando conforme a los principios del derecho internacional.
Finalmente, la presidenta reiteró que su gobierno no busca generar confrontación ni vulnerar la relación bilateral con Estados Unidos, sino mantener una relación basada en el respeto mutuo y la defensa de la soberanía nacional.
