Estados Unidos y Canadá no lograron un acuerdo en sus negociaciones comerciales y el desencuentro entre los dos socios del T-MEC escaló este fin de semana con nuevos aranceles y medidas de represalia.
Las negociaciones bilaterales concluyeron el viernes en Washington sin un acuerdo, luego de que ambos gobiernos no lograran superar sus diferencias.
Estados Unidos impuso aranceles de 50 por ciento a productos canadienses por un valor cercano a los 20 mil millones de dólares, mientras que el primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció medidas equivalentes que entrarán en vigor el 8 de septiembre.
En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el jueves sostuvo una conversación con el primer ministro canadiense, cuando todavía parecía que las negociaciones podían llegar a buen puerto.
“No quisiera llamarle rompimiento, este desencuentro, vamos a ponerlo así mejor, este desencuentro en las pláticas que tuvieron sobre este incremento que planteó Estados Unidos a los aranceles hacia Canadá.”
Sheinbaum señaló que México mantiene comunicación con Canadá y, al mismo tiempo, continúa sus propias negociaciones comerciales con Estados Unidos.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, se encuentra en Washington para dar continuidad a las conversaciones con el gobierno estadounidense.
La presidenta se dijo optimista de que México pueda alcanzar un acuerdo para reducir los aranceles que actualmente aplica Estados Unidos a productos mexicanos.
“Yo soy optimista de que se puede llegar a un acuerdo. Recuerden que nosotros tenemos aranceles en aluminio y acero y sus derivados del 50 por ciento y tenemos aranceles en vehículos del 25 por ciento. Entonces, llevamos ya más de un año trabajando para ver cómo se pueden reducir estos aranceles.”
Sheinbaum explicó que Estados Unidos ha planteado diversos puntos que, desde la perspectiva de México, no son compatibles con el T-MEC. Algunos de ellos han sido rechazados por el gobierno mexicano, mientras que otros permanecen en discusión.
Uno de los temas es el incremento de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos, particularmente de productos electrónicos, impulsado por la expansión de los centros de datos y el desarrollo de la inteligencia artificial.
Estados Unidos busca evitar que productos de terceros países ingresen a su mercado a través de México para aprovechar las condiciones arancelarias establecidas por el T-MEC.
La presidenta señaló que México tampoco está interesado en que el país sea utilizado para esa triangulación comercial y aseguró que las negociaciones continuarán.
El objetivo, dijo, es reducir los aranceles que actualmente afectan a productos mexicanos, pero sin ceder en la defensa del bienestar del país, la Constitución y la soberanía nacional.
