La moneda de Irán, el rial, sufrió un desplome histórico al alcanzar un valor prácticamente nulo frente a otras divisas internacionales, ubicándose en 0 euros y apenas 0.000016 pesos mexicanos, una proporción ínfima en comparación con monedas de referencia.
Durante 2025, el rial perdió alrededor del 69 % de su valor frente al dólar, una caída que ha profundizado la crisis económica del país. El colapso de la moneda se convirtió en el principal detonante de una nueva oleada de protestas, las cuales se han extendido a más de un centenar de ciudades.
Las manifestaciones reflejan el creciente descontento social ante el aumento del costo de vida, la inflación y la pérdida del poder adquisitivo, mientras analistas advierten que la inestabilidad económica podría agravarse si no se implementan medidas urgentes para contener la crisis.
