Aunque suene sorprendente, es totalmente real y está ubicado en Namibia, África. Aunque no es un tema muy común, estos bancos genéticos se han convertido en una pieza clave dentro de los esfuerzos globales para conservar a esta especie en peligro de extinción.
Este banco forma parte de lo que se conoce como un “zoológico congelado”, donde se almacenan muestras genéticas de guepardos desde 1990. Se encuentra en el Cheetah Conservation Fund y guarda material que solo se usaría en el peor de los escenarios, ya que las poblaciones de guepardos en estado silvestre han disminuido de forma alarmante en los últimos 50 años.
Lo interesante es que esta estrategia no es exclusiva de los guepardos. También se aplica a otras especies como elefantes, rinocerontes, aves, antílopes y grandes felinos. En el caso de los guepardos, que no se reproducen fácilmente en cautiverio, el banco de esperma podría convertirse en el último recurso, tal como ocurrió con los rinocerontes blancos del norte.
