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Resto de un cohete Falcon 9 de SpaceX impacta la Luna; científicos analizarán el nuevo cráter

Un fragmento de un cohete Falcon 9, desarrollado por la empresa SpaceX, terminó impactando la superficie de la Luna tras permanecer durante meses a la deriva en el espacio. La colisión ocurrió en las inmediaciones del cráter Einstein y ha despertado el interés de la comunidad científica, que considera el hecho como una oportunidad para estudiar los efectos de este tipo de impactos.

De acuerdo con los primeros análisis, el objeto chocó contra el satélite natural a una velocidad cercana a los 8 mil 700 kilómetros por hora, equivalente a casi siete veces la velocidad del sonido. La energía liberada durante el impacto fue similar a la detonación de tres toneladas de TNT, suficiente para formar un cráter de alrededor de 30 metros de diámetro.

La estructura que terminó estrellándose corresponde a una etapa del Falcon 9 utilizada durante una misión lanzada desde Florida en enero del año pasado, en la que fueron enviados dos módulos de alunizaje. Tras cumplir su función, esa sección del vehículo, de un tamaño comparable al de un edificio de cinco pisos y con un peso estimado superior a las cuatro toneladas, quedó orbitando el espacio en una trayectoria que eventualmente la condujo hacia la Luna.

Aunque el destello generado por la colisión fue muy breve y prácticamente imposible de observar para astrónomos aficionados, diversos observatorios de gran capacidad en el continente americano, incluidos algunos ubicados en Chile, recopilaron información que ahora es analizada para reconstruir con precisión lo ocurrido.

Los especialistas estiman que pasarán varios días, e incluso semanas, antes de contar con un panorama completo sobre el impacto y sus implicaciones. Sin embargo, para los investigadores dedicados al estudio de la geología planetaria, el evento representa una valiosa fuente de datos que permitirá comprender mejor la interacción entre objetos artificiales y la superficie lunar.