La NASA difundió imágenes inéditas de la cara oculta de la Luna capturadas por Artemis II en su sobrevuelo a bordo de la nave Orión, en el marco del primer viaje tripulado hacia nuestro satélite natural en más de 50 años. Esta zona de la Luna sigue poco explorada, y verla directamente fue una experiencia reveladora para los astronautas.
Por su parte, luego de sobrevolar la Luna y pasar por su lado oscuro, la nave Orión de la misión Artemis II ya está de regreso. En total, cuando el vehículo se aproxime a la Tierra, la tripulación habrá pasado 10 días en el espacio. Sin embargo, a los cuatro astronautas a bordo todavía les falta afrontar la parte más exigente del viaje: el reingreso a la atmósfera terrestre.
Si el plan de la NASA se mantiene, el proceso comenzará el viernes 10 de abril en el océano Pacífico, frente a la ciudad de San Diego.
Para lograr un regreso exitoso, la nave alcanzará una velocidad extrema, atravesará plasma, perderá comunicación de forma temporal y dependerá de una secuencia muy precisa de separación, orientación, frenado atmosférico y despliegue de paracaídas. Así, la misión habrá probado que la NASA puede enviar humanos a la Luna y traerlos de manera segura a nuestro planeta.
El margen es crítico porque, si la cápsula entra demasiado plana, puede “rebotar” o saltar parcialmente en la atmósfera y alargar o descontrolar el descenso, pero si entra demasiado empinada, aumentan las cargas térmicas y mecánicas sobre la nave y la tripulación.
En estudios técnicos de NASA sobre Orion se remarca justamente que, a velocidades de retorno lunar, la tolerancia del ángulo de entrada es muy pequeña por los límites del escudo térmico.
