Tras tres días de lluvias torrenciales en Bali, Indonesia, enormes pitones fueron vistas desplazándose entre viviendas y peatones en zonas turísticas como Kuta, Legian y Seminyak.
El desbordamiento de ríos elevó el nivel del agua hasta 70 centímetros, lo que obligó a estos reptiles a abandonar su hábitat natural y buscar refugio en áreas urbanas. Las imágenes captadas muestran la magnitud de la situación, que ha generado alerta entre residentes y turistas, mientras las autoridades locales monitorean las zonas más afectadas para garantizar la seguridad de la población.