El Gobierno de Pakistán confirmó haber bombardeado la capital afgana, Kabul, durante la madrugada de este viernes, declarando entrar en una “guerra abierta” con su vecino, en la escalada más grave entre ambos países desde el regreso de los talibanes al poder.
Según el portavoz del primer ministro paquistaní, los ataques alcanzaron objetivos militares en Kabul, Paktia y Kandahar, causando 133 muertos y más de 200 heridos entre insurgentes del grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP). Por su parte, los talibanes afirmaron que no hubo víctimas civiles y respondieron con operaciones de retaliación en Kandahar y Helmand, reportando 55 soldados paquistaníes muertos y la captura de bases y puestos fronterizos.
El conflicto se intensifica tras los bombardeos de la semana pasada que provocaron al menos 17 muertes, en un contexto de tensiones históricas y acusaciones mutuas: Islamabad acusa a los talibanes de dar refugio a grupos insurgentes, mientras Kabul denuncia violaciones a su soberanía. Ambos gobiernos mantienen combates a lo largo de la Línea Durand, frontera que se ha convertido en foco de violencia creciente desde 2021.
