El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió sobre el avance del autoritarismo, la creciente desigualdad y el debilitamiento del derecho internacional en distintas regiones del mundo, por lo que anunció la creación de una Alianza Global por los Derechos Humanos. La iniciativa busca reunir a gobiernos, organizaciones civiles, empresas, científicos, artistas y jóvenes para colocar los derechos humanos en el centro de la toma de decisiones ante un contexto marcado por conflictos armados, crisis climáticas y tensiones geopolíticas.
Durante la presentación de la propuesta en Ginebra, se alertó que cada vez es más frecuente la normalización del uso de la fuerza y el surgimiento de líderes que buscan actuar al margen de las normas internacionales. El funcionario sostuvo que la nueva alianza pretende representar a la mayoría silenciosa que apuesta por un mundo basado en la dignidad, la igualdad y la justicia, frente a tendencias que amenazan los derechos fundamentales y el sistema multilateral construido tras la Segunda Guerra Mundial.
Al menos 11 personas resultaron heridas durante un tiroteo ocurrido la noche del miércoles en la ciudad de Amarillo, Texas, informaron autoridades locales. El ataque se registró en una zona donde se desarrollaba una reunión social, lo que provocó una intensa movilización de cuerpos de emergencia y corporaciones de seguridad para atender a las víctimas y asegurar el área.
De acuerdo con reportes preliminares, varias de las personas lesionadas fueron trasladadas a hospitales cercanos para recibir atención médica, aunque hasta el momento no se han reportado fallecidos. Las autoridades iniciaron una investigación para esclarecer los hechos, identificar a los responsables y determinar el móvil del ataque, mientras continúan recabando testimonios y evidencia en el lugar.
Un juez federal autorizó la realización de un evento de la UFC impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en los jardines de la Casa Blanca. La decisión rechazó los recursos presentados por grupos que buscaban frenar el espectáculo deportivo, al considerar que no existían elementos suficientes para impedir su organización en el recinto presidencial.
El evento forma parte de una serie de actividades promovidas por la administración estadounidense y ha generado debate entre sectores políticos y organizaciones civiles debido al uso de espacios gubernamentales para espectáculos de entretenimiento. Los organizadores sostienen que la función contará con medidas especiales de seguridad y logística, mientras que sus críticos cuestionan la pertinencia de celebrar combates de artes marciales mixtas en una de las sedes más emblemáticas del gobierno estadounidense.
