La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) activó este martes una alerta preventiva ante el impacto de una tormenta solar generada por una intensa llamarada proveniente del Sol, la cual podría ocasionar fallas temporales en sistemas de posicionamiento global (GPS) y en diversas tecnologías que operan en la Tierra.
De acuerdo con el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA, el fenómeno alcanzó alrededor de las 03:23 horas (tiempo local) un nivel G4, considerado como severo dentro de la escala que va de G1 (menor) a G5 (extrema). Sin embargo, en una actualización posterior, el organismo redujo el nivel de alerta a categoría moderada, aunque mantuvo el monitoreo constante de la actividad solar.
Especialistas señalaron que este tipo de tormentas no representa un riesgo directo para la salud humana, pero sí puede provocar interferencias en las comunicaciones por satélite, errores en sistemas de navegación y afectaciones en redes eléctricas. En escenarios extremos, estos eventos pueden dañar transformadores de alta tensión y generar apagones de gran magnitud.
Ante esta situación, la NOAA recomendó a operadores de infraestructura crítica y servicios tecnológicos mantenerse atentos a los avisos oficiales, ya que la actividad solar puede variar en intensidad conforme evoluciona el fenómeno.
Las tormentas solares forman parte de la actividad natural del Sol y su impacto depende de la magnitud del evento y de la vulnerabilidad de los sistemas tecnológicos expuestos.
