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No necesitaba permiso del Senado: presidenta Sheinbaum sobre aterrizaje de avión en Toluca

La presencia de un avión militar estadounidense tipo Lockheed Martin C-130J Súper Hércules que aterrizó el sábado 17 de enero en el Aeropuerto Internacional de Toluca generó debate político y mediático. Aunque inicialmente circuló información de que no se había informado a las autoridades mexicanas, este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el aterrizaje fue un vuelo autorizado dentro de actividades de capacitación bilateral y conforme a protocolos establecidos entre ambos países. Además, la mandataria afirmó que ese aterrizaje no requería aprobación del Senado de la República.

“No tendría que haberse consultado, no venían tropas de Estados Unidos, ni mucho menos. Es una autorización que se dio desde octubre del año pasado y tenía que ver con un asunto de capacitación. 
Entonces, ya han entrado en otras ocasiones. La diferencia es que ahora entraron al avión de Toluca, que justamente pregunté cuál fue esta razón, tuvieron sus motivos, pero no es algo, digamos, excepcional que se haga, sino que se había acordado desde octubre y son tareas logísticas que realizan ellos”.

La presidenta refirió que la aeronave no transportaba tropas extranjeras, sino que funcionarios mexicanos abordaron al avión para recibir capacitación en Estados Unidos.

“Fueron unas personas a capacitarse a Estados Unidos. (¿Mexicanos a capacitarse a Estados Unidos? ¿Por qué no aterrizaron en la base militar de la AIFA de Santa Lucía?) Fue una condición que se estableció. En efecto, deben aterrizar en las bases aéreas militares y en este caso aterrizaron en Toluca y fue autorizado por la por la Secretaría de la Defensa”.

La mandataria Sheinbaum añadió que actualmente hay un premiso pendiente en el Senado para que la Guardia Costera de Estados Unidos reciba capacitación en territorio nacional.

Asimismo, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) emitió el pasado 16 de enero una serie de avisos preventivos a aerolíneas estadounidenses sobre posibles “actividades militares” y riesgos de interferencia en los sistemas de navegación en amplias regiones del espacio aéreo que incluían partes de México, Centroamérica y Sudamérica. Las advertencias son conocidas como NOTAM y tienen una vigencia de 60 días, sin que signifiquen el cierre del espacio ni prohibición de vuelos, sino una recomendación técnica.

Tras la difusión de esa alerta, la presidenta Sheinbaum aclaró que el aviso de la FAA no implicó que hubiera vuelos militares de Estados Unidos en territorio mexicano, ni operaciones no autorizadas en el espacio aéreo nacional.

“En el momento en que emitió este comunicado (…) de inmediato fue alertado tanto Relaciones Exteriores como Secretaría de la Defensa Nacional, que es quien tiene que autorizar la entrada de cualquier aeronave a territorio mexicano y se estuvo en comunicación con la embajada para poder conocer exactamente qué es lo que estaban planteando, igual que el caso de la Secretaría de Comunicaciones, Infraestructura, Comunicaciones y Transportes”.

“Nos tardamos en el comunicado hasta no tener la certeza, en efecto, de que no había ningún sobrevuelo sobre México. En el momento que ya tuvimos la certeza, pues entonces se emitió el comunicado”.

Sheinbaum también subrayó que la alerta de la FAA fue repentina y sin aviso previo a México y reafirmó que no tenía relación con sobrevuelos militares en el país.

“Fueron como unas dos horas en donde no nos habían avisado previamente, fue una comunicación de aviación, a ningún país le habían avisado, no solamente a México. Y en ese periodo hasta que no tuvimos la certeza porque, primero, vino la certeza telefónica de que no había nada en territorio nacional, pero hasta que no tuvimos la certeza por escrito, entonces se emitió el comunicado. Entonces, no tenía que ver con nada en territorio nacional”.