Clarín
Ángel Nicolás López, el nene de cuatro años que murió en Comodoro Rivadavia, tenía 22 golpes internos que corresponden a agresiones físicas en la cabeza: en la región frontal, occipital (nuca) y temporal. Así lo confirmaron a Clarín fuentes judiciales.
Además, plantearon que el caso podría encuadrarse en un síndrome del niño maltratado, una condición que describe a menores que sufren violencia de manera reiterada. Los responsables serían su mamá biológica, Mariela Altamirano, y su padrastro, Maicol González.
La conclusión final de la autopsia a la que accedió este medio establece que Ángel sufrió muerte cerebral vinculable a una “hipertensión endocraneana por edema cerebral difuso y generalizado asociado a herniación de las amígdalas cerebelosas vinculable a hemorragia subaracnoidea”.
