México puso en marcha un protocolo especial para detectar y contener posibles casos de ébola durante el Mundial 2026, ante el aumento de turistas previsto. Aunque no hay casos confirmados en el país, las autoridades se preparan para una eventual llegada de la variante Bundibugyo.
La Secretaría de Salud federal, junto con el Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (Conave), emitió un aviso tras el brote registrado en la República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur, considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una emergencia internacional.
El protocolo inicia desde la detección de un paciente sospechoso: personal médico con equipo de protección, toma de temperatura sin contacto y verificación de síntomas como fiebre mayor a 38.6, más antecedentes de viaje o contacto en los últimos 21 días. Si se sospecha, se aísla de inmediato, se notifica a la UIES y se traslada al Ceniaq del Instituto Nacional de Rehabilitación, donde se realiza prueba RT-PCR con resultado en 24 horas.
Si se confirma el caso, se activa el rastreo de contactos, incluyendo personal médico, con vigilancia durante 21 días. La transmisión puede ser por contacto con fluidos o de origen animal, especialmente murciélagos, y la enfermedad evoluciona de fiebre y malestar a hemorragias severas.
El sistema nacional de salud, con instituciones como IMSS, ISSSTE y Sedena, ya está coordinado. Además, México restringió la entrada de viajeros provenientes de los países afectados y aerolíneas pueden negar el embarque si hubo estancia en esas regiones en los últimos 21 días.