El Gobierno de México volvió a fijar postura frente a la comercialización de patrimonio arqueológico en el extranjero. En esta ocasión, la Secretaría de Cultura solicitó la cancelación de una subasta prevista en París, donde se ofertarían 40 piezas prehispánicas dentro del evento “Les Empires de Lumière”, organizado por la firma francesa Casa Millon.
La dependencia federal advirtió que la protección del patrimonio cultural es una obligación del Estado mexicano y un compromiso con la memoria histórica de los pueblos originarios. En ese sentido, manifestó su desacuerdo con la venta de objetos que, sostuvo, forman parte de la herencia cultural del país.
El posicionamiento se apoya en un dictamen técnico elaborado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quienes analizaron el catálogo difundido por la casa de subastas. Tras la revisión, concluyeron que las 40 piezas anunciadas encuadran como bienes arqueológicos e históricos protegidos por la legislación mexicana vigente, particularmente por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.
La Secretaría de Cultura hizo un llamado formal para detener la venta y cuestionó los criterios éticos bajo los cuales se comercializan objetos de origen arqueológico fuera de su contexto. Señaló que este tipo de prácticas alimenta el despojo cultural y afecta la memoria colectiva de las comunidades que dieron origen a dichas expresiones materiales.
En su mensaje, la institución reiteró que continuará utilizando las vías legales y diplomáticas disponibles para defender el patrimonio nacional y buscar la restitución de piezas que considere parte de la historia e identidad de México.
