Las altas temperaturas que afectan a Francia han provocado un aumento en los incidentes relacionados con el agua y los incendios forestales. Autoridades reportaron que al menos 139 personas han muerto por ahogamiento desde el 19 de junio, una cifra 18 por ciento mayor en comparación con el mismo periodo del año pasado.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, explicó que el incremento está relacionado con la ola de calor, ya que más personas buscan refrescarse en playas, ríos y zonas de baño para enfrentar las elevadas temperaturas.
Además, el país enfrenta una temporada crítica de incendios forestales. Desde el inicio del año, cerca de 17 mil hectáreas han sido consumidas por el fuego y las autoridades estiman que la cifra podría aumentar en las próximas semanas.
El gobierno francés señaló que nueve de cada diez incendios tienen origen humano y continúa investigando posibles casos provocados de manera intencional.
Ante esta situación, Francia prepara nuevas medidas de respuesta, entre ellas las pruebas de un avión militar adaptado para combatir incendios con capacidad de lanzar hasta 20 mil litros de agua o retardante. Las autoridades también han pedido extremar precauciones y evaluar eventos al aire libre para reducir riesgos durante la ola de calor.