La economía de Argentina logró recuperarse en 2025 tras dos años consecutivos en terreno negativo, aunque el repunte perdió fuerza hacia el cierre del año y dejó señales de incertidumbre para el próximo ciclo.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos, la actividad económica acumuló un crecimiento del 4,4 %, el mejor resultado desde 2022 y un giro frente a las caídas registradas en 2023 y 2024. Durante la primera mitad del año, la expansión superó el 5 % interanual, pero en el segundo semestre el avance se frenó por tensiones cambiarias, incertidumbre política previa a las elecciones legislativas, crédito más caro y menor poder adquisitivo de los hogares.
El dato más sorpresivo llegó en diciembre, cuando la actividad repuntó 3,5 % interanual y 1,8 % frente a noviembre, impulsada por el sector agropecuario. La agricultura creció más de 32 % gracias a una cosecha récord de trigo. En contraste, la industria cayó 3,9 % y el comercio retrocedió 1,3 %.
Para 2026, analistas privados prevén un crecimiento moderado de 3,2 %, aunque un indicador del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Di Tella advierte una probabilidad elevada de recesión en los próximos meses.
