Italia enfrenta un verano marcado por un fenómeno meteorológico extremo: las mega granizadas. En medio de temperaturas cercanas a los 40 grados, tormentas violentas han provocado la caída de enormes piedras de hielo, algunas del tamaño de una naranja, causando heridas, destrucción y pérdidas millonarias.
Especialistas explican que el fenómeno ocurre por la combinación del calor intenso provocado por el anticiclón africano y la llegada de aire frío en las capas altas de la atmósfera, lo que genera tormentas de gran energía. Datos especializados señalan que en 2026 las granizadas en Italia aumentaron 51 por ciento respecto al promedio registrado entre 2020 y 2025.
Las regiones del norte, especialmente Emilia-Romaña, Véneto y Friuli-Venecia Julia, han sido de las más afectadas. En una reciente tormenta cerca de Ferrara, el granizo rompió ventanas, dañó techos, paneles solares y obligó a automovilistas a detenerse en carreteras.
Los vientos alcanzaron hasta 120 kilómetros por hora y provocaron caída de árboles, cortes de electricidad y afectaciones al transporte. La agricultura también sufrió graves pérdidas, con cultivos destruidos e invernaderos dañados.
Expertos señalan que el cambio climático está favoreciendo la intensidad de estos eventos, ya que el calentamiento del Mediterráneo aporta más energía a las tormentas. Mientras tanto, autoridades y agricultores solicitan apoyos ante una emergencia que amenaza con convertirse en uno de los mayores desafíos climáticos del verano italiano.
