El conflicto en Medio Oriente se recrudece luego de que Israel lanzara una nueva serie de bombardeos durante la madrugada contra objetivos estratégicos en el centro de Teherán.
De acuerdo con las Fuerzas de Defensa de Israel, la ofensiva estuvo dirigida contra infraestructura clave del gobierno iraní, en lo que describieron como ataques al “corazón” del régimen. Reportes de medios internacionales señalaron explosiones en la capital iraní, aunque no todas han podido ser confirmadas de manera independiente.
Horas antes, Jerusalén fue blanco de varios ataques con misiles lanzados desde Irán, en una nueva jornada de intercambio de fuego entre ambas naciones.
Este repunte de violencia forma parte del conflicto que inició el pasado 28 de febrero, tras una ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra territorio iraní. Desde entonces, los enfrentamientos han sido constantes, con mayores afectaciones reportadas en Irán.
El saldo humano continúa en aumento: al menos 15 personas han muerto en Israel por ataques iraníes, mientras que en Irán la cifra oficial más reciente supera los mil fallecidos.
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una escalada mayor en la región.
