El Gobierno de Francia busca contener las crecientes protestas estudiantiles que se han extendido por escuelas y universidades del país.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, presentó una hoja de ruta con cinco líneas de acción que deberán comenzar a concretarse antes de finalizar octubre. Entre las prioridades están reducir las ausencias de docentes, cubrir plazas vacantes, mejorar las instalaciones escolares y reorganizar las jornadas educativas.
También se plantea hacer más transparentes las pruebas de acceso a la universidad y dar seguimiento a las demandas de los estudiantes.
Lecornu señaló que el presupuesto de 2027 contempla mil 200 millones de euros adicionales para Educación, aunque reconoció que todavía existen problemas por resolver.
Mientras el Gobierno busca abrir el diálogo, los sindicatos estudiantiles convocaron a intensificar las movilizaciones desde este martes. Las protestas han dejado miles de detenidos y algunos episodios de violencia, por lo que el Ejecutivo advirtió que no tolerará nuevos actos vandálicos.
