La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitieron una alerta sanitaria ante el notable incremento de casos de fiebre amarilla en el continente americano, que ha crecido significativamente en los últimos años y se ha detectado incluso fuera de las zonas tradicionales de riesgo.
Durante 2025 se han confirmado cientos de casos humanos en países como Brasil, Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia, con decenas de muertes, lo que demuestra una expansión de la enfermedad más allá de la cuenca amazónica.
La fiebre amarilla es una infección viral transmitida por mosquitos que puede causar síntomas graves, incluida insuficiencia hepática y hemorragias, con una alta mortalidad en casos severos. Las autoridades de salud instan a reforzar la vigilancia epidemiológica, fortalecer la vacunación y aplicar medidas preventivas para frenar la propagación del virus en la región.
