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Extorsiones reducen el valor del aguacate mexicano previo al Super Bowl

A pocos días del Super Bowl LX, uno de los eventos deportivos con mayor impacto comercial en Estados Unidos, el aguacate mexicano vuelve a resentir los efectos de la violencia que rodea su producción y traslado, una problemática que termina por mermar su valor antes de cruzar la frontera.

La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) advirtió que las extorsiones que enfrentan quienes participan en la cadena del aguacate provocan una merma estimada de entre 3 y 5 por ciento del valor del producto. Estas pérdidas alcanzan tanto a productores como a intermediarios y comercializadores, y se vuelven más visibles en la antesala del Super Bowl, cuando la demanda del fruto se dispara.

Según la organización, el fenómeno se concentra principalmente en Michoacán, donde se produce la mayor parte del aguacate destinado a la exportación. A lo largo de su trayecto —desde las huertas hasta los centros de distribución y las rutas hacia el norte del país— la mercancía es vulnerable a cobros ilegales y presiones del crimen organizado, lo que impacta directamente en los costos del sector.

En este contexto, se prevé que para el partido que se disputará el próximo domingo 6 de febrero en Santa Clara, California, se envíen cerca de 120 mil toneladas de aguacate Hass al mercado estadounidense, donde el fruto se ha consolidado como un elemento indispensable en las celebraciones, particularmente en la preparación de guacamole.

Frente a esta situación, la ANPEC planteó que la exportación de aguacate debe ser considerada dentro de las prioridades de la estrategia nacional contra la extorsión, al tratarse de una actividad clave para la economía agrícola del país y para miles de familias que dependen de ella.