El gobierno de Estados Unidos presentó este miércoles una nueva estrategia antiterrorista que coloca como prioridad la eliminación de los cárteles del narcotráfico, esto representa un endurecimiento significativo de su política de seguridad y un cambio en la forma en que clasifica a estas organizaciones criminales.
El documento, dado a conocer por la Casa Blanca y el Departamento de Estado, redefine a los cárteles como actores que, no solo participan en el tráfico de drogas, sino que operan como redes complejas de crimen transnacional con capacidades similares a organizaciones terroristas. En ese sentido, se les vincula directamente con delitos como trata de personas, tráfico de armas, extorsión y lavado de dinero.
Uno de los ejes centrales de la nueva estrategia de Donald Trump es el combate al fentanilo, al que Washington considera una amenaza para la salud pública y la seguridad nacional. Autoridades estadounidenses advierten que la producción y tráfico de esta droga, en gran medida atribuido a redes vinculadas al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación, ha provocado decenas de miles de muertes por sobredosis en los últimos años.
Además, el plan introduce el concepto de “narcoterrorismo” para referirse a la operación de estos grupos, lo que abre la puerta a herramientas legales y operativas más agresivas, similares a las utilizadas contra organizaciones extremistas. Esto incluye mayores capacidades de inteligencia, sanciones financieras ampliadas y posibles designaciones formales como organizaciones terroristas extranjeras.
Otro punto clave es la advertencia de que Estados Unidos podría actuar de manera unilateral si considera que otros países no están enfrentando de forma efectiva a estas organizaciones. Sin mencionar directamente a México, el documento señala que Washington no permitirá que grupos criminales operen con impunidad en la región ni que continúe el flujo de drogas hacia su territorio.
“Ya no permitimos que los cárteles y las bandas que han envenenado a millones de estadounidenses actúen libremente en nuestra región”, señala la estrategia, en una de sus líneas más contundentes.
El anuncio ocurre en un contexto de creciente tensión bilateral, marcado por recientes señalamientos del Departamento de Justicia contra funcionarios mexicanos. También coincide con presiones internas en Estados Unidos, donde legisladores han impulsado iniciativas para designar a los cárteles como organizaciones terroristas.
En este contexto, el presidente Donald Trump elevó el tono al advertir que, si México no combate el narcotráfico, su país actuará por cuenta propia. Durante un evento en la Casa Blanca, aseguró que tras reducir el tráfico marítimo de drogas con operativos que, indicó, han dejado más de 190 personas muertas desde 2025, ahora iniciará una “fase terrestre”.
“Ustedes van a escuchar algunas quejas… pero si ellos no van a hacer el trabajo, lo haremos nosotros”.
Sus declaraciones coinciden con la advertencia incluida en la nueva estrategia de que Washington está listo para emprender acciones unilaterales contra cárteles en países donde considere que existen gobiernos “cómplices” o que no toman acciones.
