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España quiere salvar cactus de 1500 años proveniente de México

La Asociación de Defensa del Patrimonio de Andalucía (Adepa) pide ayuda para conservar un cactus cardón de 15 metros de altura, 18 toneladas y mil 500 años de vida, regalo del Gobierno de Méxicocon motivo de la Exposición Universal celebrada en la ciudad de Sevilla en 1992.
Ubicado actualmente en la isla de la Cartuja de la capital andaluza, no se encuentra en su mejor momento entre otras cosas por haberse llenado de losetas la zona verde en la que fue colocado hace 34 años.
En nombre de Adepa, Juan Cobano explicó a EFE que se trata de un ejemplar “único en Europa”, pero que “tiene un aspecto demasiado triste por un problema de asfixia de raíces”.
La antigüedad y el valor simbólico de la planta son innegables, así como todo el trabajo que se hizo para que llegase a Sevilla, ya que ni su altura ni su peso lo facilitaron.
El cactus fue seleccionado en el Valle de los Gigantes, en Mexicali, y su traslado comenzó el 14 de diciembre de 1991, con el fin de que estuviera a tiempo en Sevilla cuando el 20 de abril siguiente se inaugurase la Expo’92.
El ejemplar, ubicado en la isla de la Cartuja en Sevilla, mide cerca de 15 metros y pesa unas 18 toneladas, pero actualmente presenta problemas graves de salud, principalmente por la “asfixia de raíces”, derivada de la reducción de su espacio natural tras la colocación de concreto a su alrededor.
La Asociación de Defensa del Patrimonio de Andalucía ha solicitado acciones urgentes para su conservación, como retirar el pavimento, ampliar el área verde y

Tras varias protestas en México, que incluso provocaron la paralización del traslado, finalmente se retomó con tres enormes grúas el 17 de marzo de 1992, fue trasladado sobre un tráiler de treinta ruedas y pudo llegar en avión el 23 de marzo.
El cactus fue trasladado desde el Valle de los Gigantes, en Mexicali, en una compleja operación logística en 1991, que incluyó grúas, transporte terrestre especializado y traslado aéreo para llegar a tiempo a la exposición internacional.
Y fue colocado, no sin dificultades, en una zona verde junto al pabellón de México de la exposición.
Ahora, según Cobano, necesita varias cosas para seguir siendo un emblema vivo, como “ampliar el espacio verde en el que está, quitando todo el hormigón que hay alrededor”.