Un grupo de arqueólogos halló en Israel una bala de honda de más de 2,100 años de antigüedad que revela un aspecto poco conocido de la guerra en la época helenística: el uso del lenguaje como herramienta psicológica. La pieza, hecha de plomo y encontrada en la antigua ciudad de Hippos, contiene una inscripción en griego que se traduce como “Aprender”.
El proyectil, de apenas unos centímetros, presenta marcas de impacto que indican que fue utilizado durante un asedio. De acuerdo con los especialistas, este mensaje habría sido una burla dirigida a los enemigos, como una forma de advertencia o provocación desde las murallas de la ciudad.
Aunque en el pasado se han encontrado balas con símbolos o nombres, esta es la primera vez que se identifica esta palabra específica, lo que convierte al hallazgo en un caso único a nivel mundial.
Además de evidenciar las tácticas militares de la época, el descubrimiento aporta una mirada más humana a los conflictos antiguos, mostrando que incluso en medio de la guerra existía espacio para el humor y la comunicación simbólica.
Los investigadores continuarán analizando el contexto del hallazgo, que podría ofrecer nuevas pistas sobre la vida, la estrategia y la mentalidad de los combatientes en la antigüedad.
