Corea del Norte elevó la alerta ante la llegada del tifón Bavi, que amenaza con provocar lluvias intensas y fuertes vientos en distintas regiones del país. El líder norcoreano Kim Jong Un pidió mantener una “máxima vigilancia” y aplicar medidas preventivas para reducir posibles daños.
Las autoridades meteorológicas pronosticaron precipitaciones de hasta 200 milímetros en algunas zonas, además de ráfagas intensas en áreas costeras e interiores. El fenómeno podría debilitarse a un sistema de baja presión antes de cruzar la región central del país a través del mar Amarillo.
La preocupación aumenta debido a que los desastres naturales suelen tener un impacto mayor en Corea del Norte por la vulnerabilidad de su infraestructura y economía.
El tifón también generó afectaciones en Corea del Sur, donde las fuertes lluvias provocaron inundaciones, evacuaciones y personas aisladas en algunas regiones. Un hombre fue reportado como desaparecido tras ser arrastrado por un río desbordado.
En China, la tormenta tropical Bavi activó protocolos de emergencia por riesgo de inundaciones, crecidas repentinas y deslaves. En la provincia de Liaoning, más de 171 mil personas fueron evacuadas, mientras que ciudades como Shenyang suspendieron clases, actividades al aire libre y obras de construcción como medida preventiva.
El sistema, considerado el noveno tifón del año en China, también dejó daños en Taiwán, donde se reportaron más de 3 mil incidentes y 135 personas heridas, además de afectaciones en servicios básicos y transporte aéreo.
Aunque Bavi perdió intensidad, las autoridades mantienen alertas por el riesgo de nuevas lluvias severas en el noreste de Asia.
