El Papa León XIV, propuso que en la Cuaresma, el periodo que precede la Semana Santa y en el que los católicos suelen llevar a cabo algunas privaciones, se haga un “ayuno del lenguaje” y se eviten las palabras de odio y que hieren en familia, en los debates políticos o en la comunicación.
“Empecemos a desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de quienes están ausentes y no pueden defenderse, a las calumnias”, expresó con empatía.
Asimismo, el Papa León XIV resaltó la importancia de “aprender a medir las palabras y a cultivar la amabilidad: en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas, pues al hacerlo, muchas palabras de odio darán paso a palabras de esperanza y paz”.
Su santidad espera poder transmitir y difundir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados.
“Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás, oremos para que las comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor”. Concluyó
