A casi cuatro meses del violento robo ocurrido el 19 de octubre de 2025, el Museo del Louvre informó que la emblemática corona de la emperatriz Eugenia mantiene una integridad estructural casi total, lo que abre la puerta a su restauración completa, pese a los daños sufridos durante el asalto.
De acuerdo con un primer diagnóstico elaborado por Olivier Gabet y Anne Dion, director y subdirectora del Departamento de Artes Decorativas, la pieza presentó afectaciones por aplastamiento y una deformación considerable; sin embargo, los especialistas concluyeron que su estado general permite una intervención integral para devolverle su forma original.
El museo detalló que los responsables del robo abandonaron la corona en su huida, llevándose otras ocho joyas históricas cuyo paradero continúa siendo desconocido. Aun así, el análisis técnico reveló que de los elementos que conforman la corona solo falta una de las ocho águilas de oro que la decoraban originalmente.
Asimismo, las ocho palmetas de diamantes y esmeraldas permanecen completas, aunque cuatro de ellas se desprendieron del engaste y presentan deformaciones que deberán corregirse durante el proceso de restauración.
El Louvre indicó que la recuperación de esta pieza icónica será encomendada a un conservador acreditado, seleccionado mediante un proceso de licitación pública, conforme a la legislación francesa en materia de patrimonio cultural, museos y contratación pública. Antes de iniciar los trabajos, se elaborarán informes técnicos más exhaustivos que permitirán definir con precisión las fases y alcances de la restauración.
Considerada una de las joyas más representativas del Segundo Imperio francés, la corona de la emperatriz Eugenia forma parte del patrimonio histórico del museo más visitado del mundo, cuya recuperación representa un paso clave en la preservación de su acervo tras uno de los robos más severos registrados en años recientes.
