En los últimos días, autoridades sanitarias de la India confirmaron cinco casos del virus Nipah, un patógeno altamente letal que se transmite de animales a humanos y que ha encendido alertas en varios países de Asia. Aunque se trata de un brote localizado, organismos internacionales llaman a mantener la vigilancia sin caer en pánico.
El virus Nipah es una enfermedad zoonótica identificada por primera vez a finales de los años noventa en Malasia. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, su principal reservorio son los murciélagos de la fruta, aunque también puede infectar a animales como cerdos, caballos y otros mamíferos. El contagio ocurre por contacto directo con animales infectados, por el consumo de frutas contaminadas con excremento de murciélagos o de persona a persona mediante fluidos corporales.
Los síntomas iniciales suelen parecerse a los de una gripe: fiebre, dolor de cabeza y garganta, mareo, vómitos y dolores musculares. Sin embargo, en casos graves puede provocar encefalitis, convulsiones, desorientación y coma en cuestión de horas. El periodo de incubación va de cuatro a 14 días, aunque se han documentado casos más prolongados.
Actualmente no existe vacuna ni tratamiento específico. La atención médica se enfoca en controlar las complicaciones. La tasa de mortalidad oscila entre el 40 y 75 por ciento.
En India, más de 180 personas han sido rastreadas y varias permanecen en cuarentena. Autoridades aseguran que el riesgo para la población general es bajo, mientras países como Tailandia y Hong Kong refuerzan controles a viajeros ante posibles síntomas.
