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Día Europeo para la Prevención del Riesgo Cardiovascular

El 14 de marzo se celebra el Día Europeo para la Prevención del Riesgo Cardiovascular con el objetivo de sensibilizar a la población sobre la importancia de la prevención de las enfermedades cardiovasculares.

Las enfermedades del aparato circulatorio son la causa más frecuente de morbilidad hospitalaria y también constituyen la primera causa de fallecimiento en la población de Castilla y León.

Mejorar el acceso a la información y la educación sanitaria de la población son factores que contribuyen a reducir el riesgo cardiovascular de la población.

Las enfermedades cardiovasculares están relacionadas de forma clara con los estilos de vida y son prevenibles con la modificación de dichos estilos. La buena noticia es que la modificación de los estilos de vida no saludables está en un gran porcentaje de casos en nuestras manos, ya que tenemos importantes posibilidades de modificar los principales factores de riesgo cardiovascular como son la hipertensión arterial, el tabaquismo, el aumento de colesterol, el sedentarismo o la obesidad.

Pequeñas modificaciones en nuestra actividad física y alimentación disminuyen no sólo algunos factores de riesgo como la obesidad, el aumento de colesterol o la hipertensión arterial sino también las enfermedades coronarias y la insuficiencia cardiaca. Aquí algunas recomendaciones específicas:

1. Realiza actividad física moderada: entre 150 y 300 minutos a la semana (o entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa o una combinación equivalente de ambas) y practica al menos 2 días a la semana actividades de fortalecimiento muscular, de mejora de masa ósea y de flexibilidad
2. Reduce los periodos de sedentarismo, con descansos activos cada 1 o 2 horas, incrementa el transporte activo y limita el tiempo delante de una pantalla
3. No fumes ni utilices cigarrillos electrónicos y evita la exposición al humo del tabaco
4. No consumas bebidas alcohólicas
5. Adopta una alimentación saludable y sostenible basada en la dieta mediterránea: consume alimentos frescos, de temporada y proximidad, utiliza aceite de oliva, come al menos cinco raciones de fruta y verdura al día, cereales integrales, prioriza las proteínas de origen vegetal (legumbres, frutos secos) y pescado (preferentemente azul), toma huevos, pollo, yogur natural y leche con moderación, evita carnes rojas o procesadas, alimentos precocinados, bollería industrial y bebidas azucaradas