Cuba comenzó el proceso de recuperación de su sistema eléctrico luego de sufrir un nuevo apagón nacional, el tercero registrado en menos de diez días y el quinto en lo que va del año.
La falla ocurrió tras la salida inesperada de una central termoeléctrica, lo que provocó un fuerte desequilibrio entre la generación y la demanda de energía en la isla. Hasta la noche del martes, solo una parte de los hogares en La Habana contaba nuevamente con electricidad.
La Unión Eléctrica de Cuba informó que trabaja para restablecer el servicio, aunque los cortes continúan debido a la baja capacidad de generación y la falta de combustible.
El gobierno cubano atribuye la crisis a la combinación de una infraestructura envejecida, escasez de recursos y las restricciones de combustible impuestas desde Estados Unidos. Las autoridades aseguran que la falta de piezas y suministros ha complicado el mantenimiento de las centrales eléctricas.
Los apagones han generado malestar entre la población, con cortes que en algunas zonas han superado las 30 horas. Cuba depende principalmente de termoeléctricas antiguas que presentan fallas frecuentes, mientras enfrenta una de sus peores crisis energéticas de los últimos años.