Recientemente el gobierno de Cuba anunció que permitirá inversiones de ciudadanos cubanos en el extranjero, un cambio relevante que cambia su modelo económico, esto en medio de la crisis en la isla caracterizada por escasez de recursos, apagones y falta de combustible.
El anuncio de inversiones incluye a cubanos que viven en Estados Unidos, y los inversores podrán tener negocios e incluso asociarse con entidades estatales o privadas dentro del país. Frente a este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó la medida como un cambio relevante en la política de la isla, aunque subrayó que se trata de una decisión interna.
“Esa es una decisión soberana del gobierno de Cuba. Creo que hay que reconocer que están buscando distintas opciones para el pueblo de Cuba y pues es histórico porque fueron muchos años donde esto no se permitía y es una decisión de ellos de abrir inversiones y también propiedades, particularmente cubanos que salieron de Cuba y que hoy se les invita a poder tener negocios en la isla. Entonces es un es una decisión soberana de ellos y que representa, pues un cambio en la política que habían venido siguiendo”.
Esta apertura ocurre en un contexto crítico para Cuba, presionada por sanciones de Estados Unidos, problemas energéticos y una economía debilitada, lo que ha llevado al gobierno a flexibilizar reglas para atraer inversión y divisas. Incluso se contempla que los cubanos en el extranjero puedan abrir cuentas en moneda extranjera, participar en el sistema financiero y acceder a oportunidades como el uso de tierras en sectores productivos.
