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Colapso en la industria del durazno en California

Richard Lial vivía tranquilo en su casita de Escalon, al norte de California. Tenía acres y acres de almendros productivos que había ido explotando durante la última década. Pero hace tres años, justo cuando los costos empezaron a hacerse insostenibles, Del Monte (una de las mayores empresas de fruta y verdura del mundo) le hizo una oferta.

Un contrato a 20 años vista para que Lial cambiara sus almendros por los duraznos que la gran conservera de la empresa, en Modesto, necesitaba. La jugada de Del Monte ponía sobre la mesa unos 550 millones durante los próximos años y un negocio de decenas de miles de toneladas por temporada.

El problema es que el 1 de julio de 2025, Del Monte Food Corp se declaró en quiebra, la planta de Modesto ha cerrado y, con ella, toda la industria del durazno californiano ha colapsado.

¿Qué ha pasado exactamente? Del Monte acumulaba una deuda de 1.245 millones de dólares el día en que presentaron la solicitud de quiebra. Y el motivo es sencillo: en los últimos años, la empresa se había ido endeudando para hacer ciertas compras en un sector que se encontraba en plena caída. Hoy por hoy, el mundo consume menos conservas y los ejecutivos de Del Monte creían que la única forma de sobrevivir era crecer y asegurar márgenes.

El problema es que, con la subida de tipos de los meses previos a la declaración de quiebra, se habían duplicado los intereses hasta comerse el margen operativo (un margen ya bastante tocado por cosas como los aranceles de Trump que había encarecido las latas).

El caos ha durado muchos meses, pero el 6 de febrero los tribunales aprobaron la venta de la empresa por partes. Los productores de durazno respiraron tranquilos hasta que descubrieron que ninguno de los compradores quería la planta de Modesto.

¿Y por qué esa planta es tan importante? Pues porque Del Monte no pedía a los agricultores que plantaran el durazno que ellos quisieran. Les pedían plantar la variedad clingstone: un durazno que, sencillamente, no tiene mercado en fresco. La pulpa del clingstone se adhiere al hueso y provoca que el consumo directo sea incómodo.

Es decir, que es una variedad cuyo único destino son los procesadores. En este caso, la planta de Modesto consumía el 35% de la producción de esta fruta de hueso, unas 50.000 toneladas este 2026. Son, siendo sinceros, 50.000 toneladas que ahora son casi imposibles de colocar en ningún sitio.