La Cofepris aclaró que las investigaciones realizadas por autoridades sanitarias de Estados Unidos no permiten concluir que productos mexicanos hayan sido el origen de los brotes de Cyclospora cayetanensis y Salmonella Javiana.
En el caso de Cyclospora, la FDA detectó el parásito en dos muestras ambientales en México: una correspondía a aguas residuales de una planta procesadora y otra a una zanja de drenaje de una zona productora de lechuga. Estos hallazgos, junto con datos epidemiológicos y de trazabilidad, relacionaron el brote con lechuga iceberg rallada retirada del mercado por Taylor Farms; sin embargo, la propia FDA señaló que no pudo determinar cómo ocurrió la contaminación.
Además, análisis realizados por Cofepris a materia prima, producto terminado y agua de la planta investigada dieron negativo.
El brote acumuló 12 mil 883 casos, 570 hospitalizaciones y dos fallecimientos. Taylor Farms atribuyó la contaminación a un productor independiente y mantiene cerradas sus instalaciones en el centro de México mientras refuerza sus protocolos de seguridad.
En cuanto a Salmonella Javiana, todas las muestras resultaron negativas y tampoco se identificó la fuente de contaminación, por lo que la investigación fue cerrada.
Cofepris informó que continuará colaborando con la FDA y los CDC en la vigilancia sanitaria. Mientras tanto, la FDA prepara nuevas medidas preventivas para la temporada agrícola de 2027 y aseguró que los productos retirados relacionados con este brote ya no están en el mercado.