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China en su tasa más baja de natalidad

China se ha encontrado con un desafío más complejo aún que la crisis inmobiliaria, la guerra comercial con EEUU o el futuro de Taiwán: los bebés. A medida que su tasa de natalidad se desinfla (dejando el número de recién nacidos por debajo del de fallecidos) el gigante asiático es cada vez menos “gigante”, una tendencia que amenaza con castigar la economía de la nación. Pekín lo sabe y por eso lleva tiempo desplegando medidas que buscan impulsar su demografía.

El problema es que, a pesar de sus múltiples esfuerzos, no consigue dar en el clavo. Sus últimos datos oficiales de natalidad muestran un nuevo batacazo.

¿Qué ha pasado? Que pese a todos sus esfuerzos China no ha sido capaz de taponar su hemorragia demográfica. Así lo revela el último balance de la Oficina Nacional de Estadísticas de China (NBS), que muestra un escenario similar al que padecen otras naciones (dentro y fuera de Asia) sacudidas por el invierno demográfico: menos bebés, más muertos y caída general de población.

En resumen: un país que sigue adelgazando poco a poco y se arriesga a cumplir los vaticinios de la ONU, que estima que en 2100 China habrá perdido más de la mitad de su población, quedándose en el tamaño que tenía a finales de los 50.

¿Qué dicen los datos? Que en 2025 las autoridades contabilizaron 7,92 millones de nacimientos, un 17% menos que el año anterior. El dato deja otras dos lecturas negativas: la primera es que sugiere que el aumento de natalidad registrado en 2024 fue puntual y no se ha consolidado en el tiempo. Tras aquel breve repunte (que algunos asocian a la influencia cultural del ‘Año del Dragón’) la natalidad china ha retomado la curva negativa que lleva años dibujando.

La segunda lectura negativa es que el descenso en el número de alumbramientos ha reducido a su vez la tasa de natalidad del país, dejándola en 5,63 nacimientos por cada 1.000 personas. Se trata de un mínimo histórico. Un dato que no se veía desde (al menos) 1949, año de la fundación de la República Popular China. Se trata de la caída más pronunciada de natalidad de los últimos cinco años.

Como recuerda AP News, las autoridades chinas no publican de forma regular su tasa de fertilidad, pero su última estimación, de 2020, se situaba en 1,3 hijos por mujer. Ahora ese indicador habría bajado a 1. Los datos quedan lejos de la “tasa de reemplazo” (2,1), esencial para mantener estable la población de un país.