Las muertes por sarampión han disminuido drásticamente desde el año 2000, pero ahora los casos están aumentando, incluso en países donde se había declarado su eliminación.
Durante décadas, la vacunación contra el sarampión ha sido un éxito mundial. Las muertes por sarampión se redujeron un 88 % en todo el mundo entre 2000 y 2024, según un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud, que estima que 58 millones de vidas se salvaron en ese período.
Pero ahora, con una cobertura vacunatoria muy por debajo del nivel necesario para detener la transmisión, los casos están aumentando. Cincuenta y nueve países reportaron brotes de sarampión grandes o disruptivos el año pasado, casi el triple de la cifra reportada en 2021. Una cuarta parte de los brotes se produjeron en países previamente declarados libres de sarampión, como Canadá y Estados Unidos.
“La eliminación mundial del sarampión sigue siendo un objetivo lejano”, según el informe de la OMS publicado este viernes. El progreso de las últimas décadas está en peligro debido al regreso de brotes y la disminución de recursos para la inmunización y la vigilancia de enfermedades, según el informe, en particular debido a la reducción del apoyo del Gobierno estadounidense a las políticas de salud mundial.
La eliminación significa que un virus ya no circula y que un país tiene la capacidad de frenar las infecciones que llegan a través de visitantes y viajeros. Canadá perdió recientemente su estatus de eliminación, y la OMS también está preocupada por el retroceso de Estados Unidos y la pérdida de dicho estatus, declaró la Dra. Kate O’Brien, directora del Departamento de Inmunización de la OMS.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) informan que este año se han confirmado 1.798 casos de sarampión en Estados Unidos, la mayor cantidad de casos desde que el país alcanzó el estatus de eliminación en el año 2000.
“El sarampión sigue siendo el virus más contagioso del mundo”, declaró el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. Si bien existe una vacuna altamente efectiva y de bajo costo, la enfermedad “se aprovecha de las brechas en la cobertura de inmunización”.
Tres países aún no han administrado la segunda dosis de la vacuna contra el sarampión como práctica estándar. Esto es importante, afirmó Chang Blanc, porque la segunda dosis “aumenta la eficacia de la vacuna al 95 %, proporcionando a la mayoría de las personas una inmunidad duradera”.
En 2024, solo el 84 % de los niños recibió la primera dosis y el 76 % recibió la segunda dosis a nivel mundial. “Esto significa que 30 millones de niños siguen desprotegidos contra el sarampión en 2024”, afirmó Chang Blanc.
La vacunación resulta fundamental, pues las secuelas de esta patología pueden ser graves. Afortunadamente, los esfuerzos mundiales de inmunización han logrado reducir hasta un 88% las muertes por sarampión entre 2000 y 2024. Además, casi 59 millones de vidas se han salvado gracias a la vacuna desde el principio del siglo, de acuerdo con un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
A pesar de las alentadoras cifras, el sarampión todavía mata. En 2024, 95.000 personas fallecieron a causa del mismo (la mayoría, menores de cinco años). Es cierto que se trata de uno de los datos más bajos de este periodo, pero a los expertos les preocupa el aumento de casos: alrededor de 11 millones de infecciones en 2024, casi 800.000 más que en 2019.
