Bad Bunny encabezó el show de medio tiempo del Super Bowl, que se celebró este 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, durante el partido entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks. Su presentación no solo mostró su música, sino que llevó un mensaje contundente de identidad, orgullo y unidad latinoamericana.
Desde el inicio del espectáculo, Bad Bunny apareció vestido de blanco y cargando un balón de fútbol americano con la frase “Together We Are America” (“Juntos somos América”), mientras interpretaba ‘Tití me preguntó’. El artista se dirigió al público completamente en español: “Buenas tardes California, mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio y si hoy estoy en el Super Bowl es porque nunca dejaron de creer en mí. Tú también deberías de creer en ti”. Durante la actuación, también incluyó la frase en inglés “God bless America” y nombró países de todo el continente, recordando que América no es solo Estados Unidos.
Uno de los elementos más destacados del show fue “La Casita”, una réplica de una vivienda típica de Puerto Rico que funcionó como escenario adicional. Desde ahí, Bad Bunny interpretó canciones evocando la vida en barrios puertorriqueños, con referencias a reuniones vecinales, puestos de piraguas y fiestas de barrio.
El setlist del medio tiempo fue un recorrido por su carrera, sin adaptaciones al inglés, e incluyó:
• ‘Tití Me Preguntó’
• ‘Yo Perreo Sola’
• ‘Safaera’
• ‘Voy a Llevarte Pa’ PR’
• ‘Monaco’
• ‘Die With a Smile’ feat. Lady Gaga
• ‘Baile Inolvidable’
• ‘NUEVAYOL’
• ‘Lo Que Le Pasó a Hawaii’ feat. Ricky Martin
• ‘El Apagón’
• ‘Café Con Ron’
• ‘Debí Tirar Más Fotos’
El show contó con invitados sorpresa: Lady Gaga interpretó ‘Die With a Smile’ en versión merengue y bailó junto a Bad Bunny en ‘Baile Inolvidable’, mientras que Ricky Martin se unió para ‘Lo Que Le Pasó a Hawaii’. Además, la presentación incluyó imágenes del discurso de Bad Bunny en los Grammy 2026, cuando pidió “fuera ICE” y enfatizó que “lo único más poderoso que el odio es el amor”.
Con un mensaje visual y sonoro de unidad continental, la actuación combinó música, cultura y activismo, consolidando al cantante puertorriqueño como un referente cultural para toda la comunidad latina. Su medio tiempo del Super Bowl LX fue mucho más que un espectáculo: fue una celebración de identidad, migración y orgullo latinoamericano ante millones de espectadores alrededor del mundo.
