Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum evitó emitir una valoración personal sobre la sentencia de cadena perpetua impuesta en Estados Unidos a Ismael “El Mayo” Zambada García, uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, sostuvo que se trata de una resolución judicial correspondiente a las autoridades estadounidenses y subrayó que el Gobierno de México mantiene como prioridad el combate a la delincuencia organizada, así como la atención a las causas que generan la violencia.
Al ser cuestionada sobre el fallo emitido por una corte de Estados Unidos, la mandataria respondió de manera breve: “No hay una opinión personal sobre eso, es lo que es”, dejando en claro que su administración no realizará un posicionamiento político sobre una decisión tomada por el sistema de justicia de otro país.
Sin embargo, aprovechó el tema para hacer una reflexión sobre la política de seguridad y la forma en que, durante décadas, se construyó una narrativa alrededor del crimen organizado.
Sheinbaum criticó que durante el periodo neoliberal existiera una contradicción entre el discurso oficial y los mensajes que, aseguró, terminaban glorificando la figura de los narcotraficantes.
“Se simulaba que se combatía a la delincuencia, mientras al mismo tiempo se promovía una cultura que presentaba a los delincuentes como personajes exitosos o aspiracionales”, señaló.
Un mensaje directo a la juventud
Uno de los momentos centrales de su intervención fue el mensaje dirigido a las y los jóvenes mexicanos. La presidenta advirtió que incorporarse a un grupo criminal nunca representa una oportunidad de desarrollo, sino una ruta que conduce a la pérdida de la libertad, la violencia y, en muchos casos, a la muerte.
“Acercarse a un grupo delincuencial es acercarse a la muerte”, expresó.
Añadió que quienes ingresan a estas organizaciones enfrentan una vida marcada por el miedo permanente, la persecución, la violencia y la imposibilidad de construir un proyecto de vida digno.
“Que ningún joven piense que esa es una opción de vida. No lo es. Es una vida de penurias, de violencia, sin esperanza y, en muchísimos casos, con un desenlace fatal”, enfatizó.
La mandataria reiteró que la estrategia de seguridad de su gobierno busca ofrecer alternativas reales a la población joven mediante el fortalecimiento de programas sociales, oportunidades educativas, empleo y acceso a derechos, con el objetivo de reducir el reclutamiento por parte de organizaciones criminales.
Posible recuperación de recursos decomisados
Durante la conferencia también fue consultada sobre la multa económica impuesta a Zambada García, la cual asciende a aproximadamente 15 mil millones de dólares, y sobre la posibilidad de que esos recursos puedan beneficiar al Estado mexicano.
Sheinbaum explicó que será la Fiscalía General de la República (FGR) la instancia encargada de analizar el marco jurídico y determinar si existen mecanismos legales que permitan a México reclamar parte de esos bienes o recursos derivados del proceso judicial en Estados Unidos.
Precisó que cualquier acción deberá realizarse conforme a los tratados internacionales de cooperación judicial y a los procedimientos establecidos entre ambos países.
En ese sentido, indicó que, de existir fundamentos legales, podría explorarse la posibilidad de solicitar que dichos recursos sean destinados a la reparación del daño ocasionado por las actividades del crimen organizado en territorio nacional.
Respeto a los procesos judiciales internacionales
La presidenta reiteró que México respeta las resoluciones emitidas por las autoridades judiciales de otros países y que su gobierno continuará colaborando en materia de cooperación internacional para combatir a las organizaciones criminales, siempre bajo el principio del respeto a la soberanía y al Estado de derecho.
Al mismo tiempo, insistió en que la estrategia de seguridad de su administración no se limita al uso de la fuerza, sino que combina acciones de inteligencia, coordinación institucional, fortalecimiento de las capacidades de investigación y una política social enfocada en atender las causas estructurales de la violencia.
Finalmente, Sheinbaum reiteró que el principal mensaje que deja este caso debe dirigirse a las nuevas generaciones: ninguna organización criminal ofrece un futuro. Por el contrario, dijo, la delincuencia organizada destruye vidas, familias y comunidades, por lo que hizo un llamado a la juventud a construir su proyecto de vida a través de la educación, el trabajo y las oportunidades que ofrece el país.
