Jimena Romero
La madrugada del pasado martes 13 de enero de 2026, el municipio de Itajaí, en Santa Catarina, Brasil fue escenario de un asalto insólito. Un grupo de 14 personas encapuchadas irrumpió en una concesionaria de motocicletas tras romper los cristales de la entrada con piedras.
El plan era sencillo pero audaz: entrar, encender los motores y huir en caravana. Sin embargo, lo que comenzó como un escape coordinado terminó en una persecución por varias ciudades y zonas boscosas, dejando un saldo de siete detenidos y la recuperación total del botín.
Las cámaras de seguridad del establecimiento captaron el momento exacto del ataque. En las imágenes se observa cómo los delincuentes lanzan piedras contra el ventanal delantero hasta que logran entrar al taller.
Entre el desorden de las motocicletas esparcidas, el video muestra un detalle casi cómico: uno de los ladrones quedó atrapado brevemente mientras intentaba maniobrar una moto para salir del local. Este retraso y el ruido de la alarma fueron claves para que la Policía Militar iniciara el operativo de búsqueda casi de inmediato.
La policía desplegó un operativo relámpago que se extendió desde Itajaí hasta los municipios vecinos de Camboriú y Balneario Camboriú. Los sospechosos intentaron esconderse en áreas de maleza y zonas boscosas para evitar ser detectados por las patrullas.
Tras varias horas de búsqueda, los agentes lograron arrestar a siete personas, confirmando que entre los involucrados había tanto adultos como adolescentes, lo que resalta la participación de menores en este tipo de delitos organizados.
