Skip to content

Pozole verde casero: tradición mexicana que reconforta el alma

Hablar de comida mexicana es hablar de identidad, familia y momentos compartidos y si hay un platillo que logra reunir todo eso en una sola olla, ese es el pozole, en esta ocasión, el pozole verde se convierte en el protagonista perfecto para un día como el 9 de febrero, cuando el clima invita a algo calientito, sustancioso y lleno de sabor.

El pozole verde es originario del centro del país y se distingue por su color vibrante, resultado de una mezcla de chiles, hierbas frescas y semillas, más allá de su delicioso sabor, es un platillo que se disfruta desde la preparación, pues su aroma llena la cocina y crea una atmósfera hogareña inconfundible.

Ingredientes (6 a 8 porciones)

  • 1 kg de maíz pozolero precocido

  • 1 kg de carne de cerdo (espinazo, maciza o pierna)

  • 1 cebolla blanca

  • 4 dientes de ajo

  • Sal al gusto

Para la salsa verde:

  • 6 tomates verdes

  • 2 chiles poblanos

  • 2 chiles serranos (ajustar al gusto)

  • 1 manojo de cilantro

  • ½ taza de pepita verde

  • 1 ramita de epazote

Para acompañar:

  • Lechuga picada

  • Rábanos en rodajas

  • Cebolla picada

  • Limones

  • Orégano seco

  • Tostadas

  • Aguacate

 Preparación paso a paso

  1. Cocer el maíz: Lava el maíz pozolero y colócalo en una olla grande con suficiente agua ( puedes optar por maíz ya precocido), cocina  hasta que los granos “revienten” y estén suaves al tacto.

  2. Agregar la carne: Incorpora la carne de cerdo, la cebolla, el ajo y sal, ya cocida y desmenuzada cocina a fuego medio hasta que los sabores se integren.

  3. Preparar la salsa: Asa ligeramente los tomates, chiles poblanos y serranos, coloca dentro de la licuadora y licúa junto con el cilantro, la pepita y un poco de caldo del pozole.

  4. Integrar sabores: Agrega la salsa verde colada a la olla del pozole e incorpora el epazote y deja hervir 20–30 minutos para que los sabores se integren.

  5. Rectificar: Ajusta sal y nivel de picante.

Servir el pozole es un ritual: cada persona lo personaliza con lechuga, rábano, limón y tostadas, no hay una sola forma correcta, y eso es parte de su encanto.

Nota:

Este contenido es únicamente informativo y no promueve ninguna religión, ante cualquier duda alimentaria o de salud, es importante acudir siempre con un especialista.