Recalentar comida es una práctica común en muchos hogares, pero también una de las principales razones por las que algunos platillos no saben igual al día siguiente, este cambio de sabor no es casualidad, sino resultado de procesos químicos y físicos que ocurren en los alimentos.
1.- Cambios en la estructura del alimento
Cuando un platillo se cocina por primera vez, sus ingredientes sufren transformaciones: proteínas se coagulan, almidones se gelatinizan y grasas se funden. Al enfriarse y recalentarse, estos procesos no se revierten, lo que altera la textura y el sabor.
2.- Oxidación
Al estar expuestos al aire, algunos alimentos se oxidan, especialmente los que contienen grasas. Esto puede provocar sabores rancios o metálicos, sobre todo en guisos, carnes y salsas.
3.- Pérdida de humedad
El recalentado, especialmente en microondas, puede resecar los alimentos. La falta de agua afecta directamente la percepción del sabor, haciendo que la comida parezca más salada o menos aromática.
4.- Condimentos más intensos
Es común notar que ciertos platillos saben más condimentados al día siguiente. Esto ocurre porque las especias y sales continúan integrándose durante el reposo.
Cómo recalentar mejor los alimentos
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Recalentar a fuego bajo cuando sea posible.
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Añadir un poco de agua o caldo.
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Tapar los recipientes para conservar humedad.
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Evitar recalentar varias veces el mismo alimento.
Entender por qué ocurren estos cambios permite mejorar la experiencia al consumir comida recalentada y aprovechar mejor los alimentos preparados en casa.
Nota:
Este contenido es únicamente informativo. No promulgamos ninguna religión. Para dudas relacionadas con seguridad alimentaria, se recomienda acudir con especialistas o consultar fuentes oficiales.
