Las escaleras han acompañado a la humanidad desde las primeras construcciones. Surgieron como una solución para acceder a niveles elevados y aprovechar mejor los espacios.
Las civilizaciones antiguas construían escaleras de piedra, madera o ladrillo en templos, palacios y viviendas. Con el tiempo, su diseño evolucionó para adaptarse a diferentes necesidades arquitectónicas.
Actualmente existen escaleras rectas, de caracol, mecánicas y muchas otras variantes que combinan funcionalidad y diseño.
Más que una estructura común, las escaleras representan uno de los elementos fundamentales de la arquitectura.
