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Mariposa Monarca: El frágil milagro que une corazones y fronteras a lo largo de América

Por Gilaur Gallegos

De acuerdo con datos e investigaciones de la red internacional de monitoreo Monarch Watch y el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos, este mes de septiembre marca el inicio de uno de los fenómenos biológicos más fascinantes del planeta. En los bosques del sur de Canadá y el norte de EE.UU. UU. está naciendo la famosa Generación Matusalén, millones de mariposas monarca que se preparan para emprender un viaje épico de más de 4,000 kilómetros que las traerá de regreso a sus refugios de invierno en Michoacán y el Estado de México.

Este viaje continental no lo realiza un solo individuo en solitario, sino que se sostiene en un impecable trabajo en equipo que involucra a cuatro generaciones a lo largo del año.

La Generación Matusalén: Los superviajeros

A diferencia de sus antecesoras, las mariposas que nacen en este mes de septiembre poseen una condición biológica especial llamada diapausa reproductiva. Esto frena su envejecimiento celular y les otorga una longevidad prodigiosa de hasta 8 meses de vida (frente a las 2 a 5 semanas que viven las generaciones de verano).

Su vida se distribuye con precisión matemática durante su travesía

Septiembre y octubre (2 meses): Vuelan hacia el sur cruzando Norteamérica hasta llegar a México.
Noviembre a febrero (4 meses): Hibernan agrupadas en las montañas del centro de México, protegidas del frío.
Marzo y abril (2 meses): Despiertan con el calor primaveral, se aparean y emprenden el viaje de regreso hacia el sur de los Estados Unidos.

Texas y la “Súper Planta”: La cuna de la primavera

Al llegar en abril a Texas y al sur estadounidense, la Generación Matusalén concluye su ciclo de vida tras depositar millas de huevos. Aquí ocurre una pausa de cuatro semanas necesaria para la metamorfosis de la nueva estirpe.
Este momento crucial depende por completo de la presencia de la Asclepias o planta de algodoncillo. Si la región sufre sequías o falta de esta planta, la Generación 1 no logra nacer en cantidad suficiente, lo que provoca un colapso en cadena para las generaciones posteriores y reduce de forma drástica las mariposas que regresarán a nuestro país en noviembre.

El relevo de verano hasta reconquistar el norte

Las mariposas jóvenes de la Generación 1 nacen en mayo y avanzan entre 1.000 y 1.500 kilómetros hacia el centro-norte de los Estados Unidos. Posteriormente, sus hijos (Generación 2, en junio y julio) y sus nietos (Generación 3, en julio y agosto) completarán el viaje hacia el sur de Canadá.

Serán precisamente los descendientes de esta tercera generación los que en este mes de septiembre se convertirán en los nuevos “superviajeros”, listos para reiniciar este milagro de la naturaleza que año con año llena de vida los cielos de México.

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