La cocina mexicana no solo se come: se cuenta, se hereda y se recuerda, las enchiladas potosinas son un claro ejemplo de ello, no son solo un platillo, son parte de una identidad regional que ha cruzado generaciones y fronteras.
A diferencia de otras enchiladas, estas no se bañan en salsa: la salsa vive dentro de la masa, dándole ese color rojizo y ese sabor profundo tan característico.
Originarias de San Luis Potosí, estas enchiladas surgieron de manera casi accidental cuando se incorporó chile a la masa de maíz, el resultado fue tan apreciado que se convirtió en un clásico de la gastronomía mexicana.
Ingredientes (para 4 personas)
Para la masa:
-
500 g de masa de maíz
-
4 chiles guajillo
-
1 diente de ajo
-
Sal al gusto
Para el relleno:
-
250 g de queso fresco desmoronado
-
1/4 de cebolla finamente picada
Para freír:
-
Aceite vegetal suficiente
Para acompañar (opcional):
-
Lechuga
-
Crema
-
Salsa verde o roja
🔥 Preparación detallada
1. Preparar el chile
Desvena los chiles guajillo, hiérvelos por 5 minutos y licúalos con el ajo y sal hasta obtener una salsa espesa.
2. Integrar la masa
Agrega la salsa a la masa poco a poco, amasando hasta lograr un color uniforme y una textura suave.
3. Formar las enchiladas
Toma pequeñas porciones de masa, aplánalas, coloca un poco de queso con cebolla y dóblalas como quesadilla.
4. Cocción
Fríe en aceite caliente hasta que estén ligeramente doradas por ambos lados.
Consejos tradicionales
-
No frías en aceite demasiado caliente
-
Sírvelas recién hechas
-
Acompaña con lechuga fresca para contraste
Este platillo demuestra que la cocina mexicana no necesita complicarse para ser profunda.
Este contenido es únicamente informativo y no promueve ninguna religión ni creencia específica. Ante dudas nutricionales o dietas especiales, se recomienda consultar a un especialista.
