Cada 14 de febrero millones de personas celebran el amor y la amistad con flores, cartas y detalles especiales. Sin embargo, pocos conocen el verdadero origen de esta fecha que, más allá de lo comercial, tiene raíces históricas que se remontan a la antigua Roma.
La historia más conocida vincula esta celebración con San Valentín, un sacerdote que vivió en el siglo III durante el Imperio Romano. Según la tradición, el emperador Claudio II prohibió los matrimonios entre jóvenes soldados al considerar que los hombres solteros eran mejores guerreros. Valentín, en desacuerdo con esta medida, celebraba bodas en secreto. Al descubrirse, fue encarcelado y posteriormente ejecutado un 14 de febrero, convirtiéndose en símbolo del amor y la lealtad.
Con el paso del tiempo, la Iglesia católica instauró la festividad de San Valentín, y durante la Edad Media en Europa comenzó a asociarse con el amor romántico. En el siglo XIX, la tradición evolucionó hacia el intercambio de cartas y regalos, especialmente en Inglaterra y Estados Unidos, hasta convertirse en la celebración global que conocemos hoy.
Actualmente, el 14 de febrero no solo celebra el amor de pareja, sino también la amistad y los vínculos afectivos en general. Así, una historia que comenzó como un acto de rebeldía y compromiso terminó transformándose en una de las fechas más emblemáticas del calendario mundial.