El agua es tan común en nuestra rutina que pocas veces reflexionamos sobre su verdadero valor, este 11 de febrero es un buen día para detenernos a pensar en este recurso esencial y en los datos curiosos que nos recuerdan lo importante que es cuidarlo.
El cuerpo humano está compuesto en su mayoría por agua, este líquido participa en procesos vitales como la digestión, la circulación, la regulación de la temperatura y la eliminación de toxinas y aun así, muchas personas no consumen la cantidad suficiente a diario.
Un dato interesante es que incluso una deshidratación leve puede afectar la concentración, el estado de ánimo y el nivel de energía, a veces creemos que estamos cansados o distraídos, cuando en realidad el cuerpo solo necesita agua.
En el hogar, el uso consciente del agua también marca una diferencia, cerrar la llave mientras se cepillan los dientes o reparar fugas son acciones simples que ayudan a preservar este recurso.
El agua también influye en el cuidado de la piel, el cabello y el funcionamiento de los órganos, mantener una hidratación adecuada es una de las formas más sencillas de autocuidado.
Tomar conciencia del valor del agua nos invita a usarla con respeto y gratitud, entendiendo que cada pequeño gesto cuenta.
Nota:
Este contenido es únicamente informativo y no promueve ninguna religión. Ante cualquier duda relacionada con la salud, es importante acudir siempre con un especialista.
