Los meses pasan rápido a veces tanto, que apenas nos damos cuenta de lo que vivimos en ellos, por ello te invito a cerrar el mes con intención y adaptarlo como una práctica sencilla, pero poderosa, ya que hacerlo no requiere mucho tiempo, pero sí presencia.
Solo se trata de detenerte unos minutos y mirar hacia atrás con honestidad y calma, no para juzgarte, sino para entenderte.
¿Te parece si comenzamos con preguntas simples?, perfecto comenzamos:
- ¿Qué fue lo mejor que viví este mes?
- ¿Qué aprendí?
- ¿Qué me costó más trabajo?
- ¿Qué quiero mejorar el próximo mes?
Escribirlo ayuda a ordenar pensamientos que muchas veces se quedan dispersos, también puedes aprovechar para cerrar pendientes, organizar tu espacio o incluso limpiar cosas que ya no necesitas.
Es importante resaltar que el cierre no es solo mental, también puede ser físico, este tipo de rituales generan sensación de control y claridad ya que te permiten comenzar un nuevo mes con menos carga emocional y más enfoque.
Y no necesitas hacer cambios radicales la mayoría de las veces, solo necesitas hacer consciente tu proceso, sin olvidar que el cerrar ciclos también es avanzar.
Nota: Este post es solamente informativo, no promulgamos ninguna religión y es ideal siempre acudir con un especialista ante cualquier duda.
