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Sheyla sufrió de discriminación

Durante su participación en el programa “Tu historia como la mía”, de Rocío Sánchez Azuara, la cantante y actriz reveló que, cuando tenía aproximadamente 36 años, le ofrecieron el anhelado papel protagónico de una telenovela, pero bajo una condición inhumana: debía bajar 40 kilos en tan solo un mes.

Desesperada por demostrar su capacidad artística y obtener el papel, Sheyla acudió a médicos que le recetaron pastillas en cajas sin nombre, las cuales ingirió sin medir las consecuencias debido a la presión externa. Sin embargo, el estrés y la ansiedad de alcanzar una meta tan irreal provocaron que, en lugar de perder peso, terminara subiendo más kilos. Lo que en ese momento pareció una derrota profesional fue, en realidad, su salvación.

Desde una perspectiva médica, la exigencia de los productores fue un riesgo a la salud monumental. De acuerdo con los especialistas del programa, una pérdida de peso saludable se limita al 1% del peso corporal por semana; intentar perder 40 kilos en 30 días es una meta que ningún médico ético aceptaría, pues puede llevar a la tumba al afectar gravemente el corazón y la presión arterial. Sheyla confesó haber sentido un “miedo del tamaño de Dios”, consciente de que otras artistas habían perdido la vida en procedimientos estéticos o por dietas de fantasía.

Hoy, Sheyla recuerda ese episodio como una lección de amor propio. Aunque el papel fue entregado a otra persona, ella eligió su vida. Su historia es un recordatorio emotivo de que la salud es la prioridad absoluta y que ningún sueño es más importante que la propia existencia.